«Déjalos ser»: Jesucristo y la libertad del amor que no persigue
Existe un fenómeno curioso en la cultura contemporánea del crecimiento personal: la sabiduría antigua —aquella que fue decantada durante siglos en el silencio del desierto, en la celda del monje, en la oración del alma que aprendió a soltarse— regresa disfrazada de novedad. La llamada let them theory , popularizada recientemente por la autora y presentadora Mel Robbins y su libro homónimo —que vendió 1,2 millones de copias en su primer mes—, propone en esencia esto: deja que las personas hagan lo que quieran hacer, deja de perseguirlas, deja de controlarlas, recupera tu centro. El poema que sirvió de detonador cultural lo dice sin adornos: «Si quieren elegir algo o a alguien antes que a ti, déjalos. Si quieren pasar semanas sin hablarte, déjalos». Hay algo verdadero en ese gesto. Resuena porque toca una herida real: la del alma que ha agotado sus fuerzas persiguiendo el reconocimiento que otros no le dan, la del corazón que ha confundido el amor con el control. Sin embargo, la pregun...